Hay pueblos de playa que solo existen en temporada. Chichiriviche no es uno de ellos. Detrás de las posadas y las lanchas hay una comunidad con costumbres muy arraigadas, casi todas ligadas al mar: pescadores que salen de madrugada, lancheros organizados por embarcaderos, vírgenes que navegan por la bahía y parrandas que se cantan en décimas. Si quieres entender el pueblo, y no solo bañarte en sus cayos, esto es lo que tienes que saber.
Un pueblo que vive mirando al mar
La jornada en Chichiriviche empieza antes del amanecer en los embarcaderos. Los peñeros de los pescadores salen todavía de noche hacia los bajos y el golfete, y vuelven a media mañana con la captura del día, que acaba en las pescaderías y en las cocinas de los restaurantes. Poco después, el protagonismo pasa a las lanchas que llevan visitantes a los cayos.
A media tarde, con la vuelta de las lanchas, el pueblo cambia de ritmo. El malecón se llena de familias, vendedores ambulantes, niños que se bañan junto a los muelles y pescadores que arreglan sus redes. Es el mejor momento para ver el Chichiriviche de verdad: siéntate un rato, pide algo frío y observa.
Los embarcaderos, el corazón social
En Chichiriviche los embarcaderos no son solo muelles: son comunidades. Cada uno tiene su nombre (Virgen del Valle, La Enramada, Santa Bárbara, El Callejón, Centro Sur, Playa Norte “Julio Rivas”, Brisas del Mar, Playa Sur…), su asociación de lancheros y, muchas veces, su propia devoción. Los lancheros y pescadores del pueblo se agrupan además en una federación que coordina buena parte de la vida festiva, como verás más abajo.
La gran devoción: la Virgen del Valle
Una fe que llegó por mar
La devoción más intensa de Chichiriviche no nació aquí. A finales del siglo XIX y durante la primera mitad del XX llegaron al pueblo emigrantes de la isla de Margarita y del oriente venezolano, atraídos por la pesca y por las obras de la época (el acueducto, la carretera, la fábrica de cemento y el tren hacia los pozos petroleros). Con ellos llegó su patrona: la Virgen del Valle, protectora de pescadores y navegantes.
Al principio la celebraban en casas de familia, con parrandas de tres días, galerones y contrapunteos de décimas, comida y bebida. Los cronistas locales recuerdan que la primera imagen fue una estampa de papel montada en una caña, que trajo al pueblo Patricio Malval, y que acabó quemándose accidentalmente con una vela del altar.
El primer paseo por la bahía (1955)
Inspirados en el famoso paseo marítimo de Juan Griego, en Margarita, un grupo de vecinos organizó el 8 de septiembre de 1955 el primer paseo de la Virgen por la bahía. La memoria del pueblo guarda los nombres de muchos de sus impulsores, como Pedro Jiménez “Pedro Chu”, Julio Rivas (que da nombre al embarcadero de Playa Norte), Francisco Botaro “Chico Blanco”, Rafael Romero o Migdalia de Cubas. Hay otra versión, también muy repetida, que atribuye el origen del paseo a una promesa de pescadores margariteños que sobrevivieron a una fuerte tormenta.
En noviembre de 1966, una devota, Brígida Romero, donó la imagen que se venera hoy, como agradecimiento por un favor recibido. La entrega se hizo en Cayo Sal, con lancheros, pescadores y devotos, y terminó con un desfile de lanchas por la bahía.
La capilla de Cayo Sal
La Virgen del Valle “vive” en Cayo Sal. Su primera casa fue una enramada de palos y palmas de coco; después se levantó una pequeña capilla, que se amplió en los años noventa. Durante más de tres décadas la cuidó Orlando Rosales, un devoto llegado del oriente, con ayuda de su familia y de voluntarios. Si vas a Cayo Sal, acércate a verla con respeto.
La gruta del golfete
En el Golfete de Cuare, entre acantilados de caliza, está la gruta conocida como Cueva de la Virgen, Gruta de la Santica o Santuario Marítimo Nuestra Señora de la Roca. Es parada obligada de la procesión marítima y un lugar de peregrinación todo el año: los pescadores dejan allí flores, velas y ofrendas para pedir protección antes de salir a faenar. Puedes visitarla en la ruta de las cuevas.
La Fiesta del Mar: tres días de septiembre
Hoy la celebración de la Virgen del Valle es la gran fiesta del pueblo, organizada por los lancheros y pescadores, y dura varios días:
- Novenas en los embarcaderos. Desde finales de los años noventa, por iniciativa del párroco Ricardo Bello, cada embarcadero celebra su rosario y su misa en días distintos. Las asociaciones añaden juegos tradicionales: palo encebado, carreras de lanchas, competencias de natación y de pesca, dominó, bolas criollas, baile…
- 6 de septiembre. Desfile popular por la avenida principal, con instituciones, grupos culturales y asociaciones de lancheros, y coronación de la “Sirena del Mar” en un baile en el malecón.
- 7 de septiembre. Misa solemne, primeras comuniones, ofrendas de los lancheros y procesión por las calles, con cuadros marianos representados por niños.
- 8 de septiembre: el paseo por la bahía. Es el gran momento. La imagen de la Virgen del Carmen sale del malecón hacia Cayo Sal, donde espera la Virgen del Valle tras una misa con bautizos en la capilla. Juntas, escoltadas por decenas de peñeros y lanchas engalanados, recorren los embarcaderos del pueblo, de Punta Norte a Playa Sur, y siguen hasta la gruta del Golfete de Cuare, donde el sacerdote bendice a los devotos. De regreso, la procesión hace una breve parada en Cayo Muerto y vuelve a Cayo Sal, donde las imágenes entran en la capilla al son de tambores. Por la noche, el cierre en el malecón incluye premios, danzas y la quema del “Arbolito”.
Según los cronistas locales, este paseo marítimo es una de las mayores concentraciones de devotos del estado Falcón.
La Virgen del Carmen, patrona del pueblo
La Virgen del Carmen, patrona del mar, es también patrona del pueblo y del municipio según el calendario festivo local. Su día, el 16 de julio, se celebra con misa, sesión solemne y procesión por las calles, y el 17 de julio con un paseo tradicional por la bahía. Como has visto, en septiembre acompaña a la Virgen del Valle en su recorrido marítimo.
San Miguel Arcángel
El 29 de septiembre se celebran las fiestas de San Miguel Arcángel, cuya devoción en la zona se remonta, según la tradición, a las misiones capuchinas del siglo XVIII. Septiembre es, por tanto, el gran mes festivo de Chichiriviche. Todas las fechas, en fiestas y calendario.
Música y parranda
Las fiestas de Chichiriviche suenan a galerón y décima, formas de canto popular muy ligadas a Margarita y al oriente, traídas por los emigrantes que llegaron a pescar. El tambor acompaña la entrada de las vírgenes en la capilla de Cayo Sal, y en las celebraciones nunca faltan los mariachis y las bandas que despiden a la procesión en el malecón.
Juegos tradicionales
Durante las fiestas se recuperan juegos de toda la vida: el palo encebado, las carreras de lanchas, las competencias de natación y pesca, el dominó y las bolas criollas. Si coincides con alguno, acércate: son la mejor manera de ver al pueblo divertirse.
Los oficios del mar
La pesca artesanal y el oficio de lanchero pasan de padres a hijos. Muchos de los lancheros que hoy llevan turistas a los cayos son hijos y nietos de pescadores, y nadie conoce mejor los bajos, los canales del manglar y las cuevas del golfete. Te lo contamos en pesca artesanal.
Cómo vivir las tradiciones con respeto
- En la capilla de Cayo Sal y en la gruta del golfete, guarda silencio y no toques imágenes ni ofrendas.
- Si quieres acompañar la procesión del 8 de septiembre, contrata tu lancha con antelación y sigue las indicaciones de la organización y de la Guardia Costera.
- Pide permiso antes de fotografiar a personas, sobre todo durante los actos religiosos.
- Compra en negocios locales: es la mejor manera de que tu visita deje algo en el pueblo.
Fuentes
Para esta página nos hemos basado en el trabajo de divulgación de los blogs locales Museo Digital de Chichiriviche y Chichiriviche, cuentos y relatos, que recogen testimonios de vecinos como Lucila Malval de Zambrano o Francisco Botaro, y en el calendario festivo del municipio. Si tienes recuerdos, fotos o correcciones, escríbenos.




